En 1558, las antiguas piedras de la Catedral de Kingsbridge contemplan una ciudad desgarrada por el conflicto religioso. Mientras el poder en Inglaterra se tambalea precariamente entre católicos y protestantes, la realeza y los plebeyos se enfrentan, poniendo a prueba la amistad, la lealtad y el amor.
Ned Willard no desea más que casarse con Margery Fitzgerald. Pero cuando los amantes se encuentran en lados opuestos del conflicto religioso que divide al país, Ned empieza a trabajar para la Princesa Isabel. Cuando ella se convierte en reina, toda Europa se vuelve contra Inglaterra. La astuta y determinada joven monarca establece el primer servicio secreto del país para que le avise con antelación de complots de asesinato, rebeliones y planes de invasión. Durante medio siglo turbulento, el amor entre Ned y Margery parece condenado a medida que el extremismo desata la violencia desde Edimburgo hasta Ginebra. Isabel se aferra a su trono y a sus principios, protegida por un pequeño y dedicado grupo de ingeniosos espías y valerosos agentes secretos.
Los verdaderos enemigos, entonces como ahora, no son las religiones rivales. La verdadera batalla enfrenta a quienes creen en la tolerancia y el compromiso contra los tiranos que impondrían sus ideas a los demás, cueste lo que cueste.